Parque Nacional Torres del Paine

Parque Nacional Torres del Paine

agosto 2019 1 Por Huellas

Cuenta con una extensión de 242.242 hectáreas, en la provincia de Última Esperanza (Región de Magallanes). Fue creado en 1959 con objeto de proteger la belleza paisajística del macizo del Paine, incluyendo todo su entorno, que comprende bellas cumbres rodeadas de lagunas y lagos, bosquecillos y praderas junto a profundos cauces glaciares. Destacan el Paine Grande (3.050 m), los Cuernos del Paine (2.100 m), el Paine Medio (2.670 m), el Paine Chico (2.160 m) y las Torres del Paine (2.670 m), cuyos principales picos son la torre D’Agostini, la Central y la Monzino, que alcanzan entre los 2.250 y 2.600 m de altitud.

En las faldas de estos macizos se encuentran algunos glaciares, restos de antiguos y mayores campos de hielo excavadores de valles y formadores de lagunas y lagos de gran belleza. Uno de los más acreditados ventisqueros es el Grey, que junto con el Dickson y el Zapata, entre otros, forman los inmensos témpanos de hielo que se desplazan hasta los lagos de la reserva. Este parque nacional comprende toda la cuenca hidrográfica del río Paine, que une diversos lagos de gran belleza como el Dickson, el Pehoé, el Nordernskjöld y el Toro, uno de los más extensos de la región. La red hídrica es compleja y origina paisajes de espectacular belleza, donde se mezclan glaciares, ríos, esteros, lagunas y cascadas.

Las condiciones ambientales reinantes permiten la existencia de diversas formas vegetales, entre las que predominan el matorral xerófito preandino, conformado por arbustos bajos como la mata barrosa y la mata guanaco, asociadas a gramíneas y coirones con hierbas de flores vistosas. En aquellos lugares que son más favorables aparece el bosque magallánico deciduo, con formaciones de lenga acompañada ocasionalmente por leña dura y ciruelillo.

La fauna es abundante y diversa, porque también son diversos los ambientes del parque: la estepa patagónica, el bosque, la cordillera y las áreas acuáticas. En la estepa aparece el guanaco (el animal más atractivo para los turistas), el ñandú (el ave más grande de Chile), el huemul y poblaciones de carnívoros (zorros, pumas, gatos monteses) y águilas. En el bosque se desplazan diversas aves, como el carpintero negro, el pitío y el diminuto chercán. En la cordillera vive el cóndor, y en las lagunas, cisnes y flamencos. Esta amplia diversidad florística y faunística, además de su paisaje espectacular y único, hicieron que el parque fuera designado como Reserva de la Biósfera por UNESCO, 1978.