Los restos de Felisa Morales

Los restos de Felisa Morales

enero 2019 0 Por Arqueología Histórica Santiago

Hace algunos años atrás mientras registrábamos el cementerio de la abandonada salitrera Ercilla, como parte de trabajos arqueológicos, entre las tumbas más sencillas estaba este entierro, donde sobre la cruz de madera había una plaquita de metal donde se leía “AQUÍ DESCANSAN LOS RESTOS MORTALES DE LA QUE FUE FELISA MORALES. FALLECIÓ EL 10 DE JULIO DE 19014 A LA EDAD DE 27 AÑOS RECUERDO DE UN AMIGO H.S. OFICINA ERCILLA. Q.E.P.D

Desde la arqueología y la historia se pueden responder o inferir ciertas cosas, algunas más en caso de que se recurra a otras disciplinas como por ejemplo la antropología física (para saber quizás de que murió, de dónde venía y si dio a luz por ejemplo), pero que en este caso (para mí por lo menos) predominan las preguntas que ya no sé si tendrán respuestas, y en esos casos supongo que uno solo puede utilizar la imaginación, en relación a las propias existencias, para elucubrar un poco más sobre la historia personal de Felisa Morales y lograr empatizar más con su vida. En relación a esto yo me imagino esta historia como parte de una novela digna de Rivera Letelier o como una historia intensa dentro de la teleserie Pampa Ilusión.

¿Qué circunstancias del destino quiso que Felisa llegara a la salitrera Ercilla? ¿Habrá estado de paso o de forma permanente? Y cual habrá sido la relación con este “amigo”? ¿Habrá sido una historia de pasión y amor “mal habido” que se vio truncada por una muerte prematura? ¿Algo platónico? O una simple amistad? ¿Quien habrá sido ese amigo y como se habrá forjado esa relación con Felisa? Relación que llevó al amigo a fabricar esa plaquita de metal, que, entre todas las tumbas más sencillas y anónimas de ese cementerio en pleno desierto de Atacama, quiso que la tumba de Felisa no sea invisible y que resalte entre las otras a modo de homenaje perpetuo, llamando la atención de un grupo de arqueólogos unos 100 años después de su muerte cuando fueron a trabajar a lo que fue la salitrera Ercilla.