La corriente de Humboldt

La corriente de Humboldt

junio 2019 1 Por Huellas

El término “corriente de Humboldt” hace referencia a un sistema de corrientes principalmente superficiales que fluyen hacia el ecuador siguiendo la costa de Sudamérica.

Este sistema forma parte de la rama oriental de la circulación de las aguas oceánicas del Pacífico meridional, que forma un anillo de corrientes que giran en contrario a las agujas del reloj.

Fluye en dirección norte desde aproximadamente 45°Sur, a la altura de Puerto Aisén, hasta los 4°Sur, en la costa peruana, desde donde gira hacia el oeste. Su anchura se estima en unos 900 km aproximadamente. La corriente de Humboldt presenta las siguientes características fundamentales:

– Cerca de la superficie, sus aguas son mucho más frías que las correspondientes a la misma latitud en la costa occidental de Sudamérica. Se trata, por lo tanto, de una corriente fría.

– La velocidad de desplazamiento de las aguas es lenta, con un promedio inferior a media milla por hora. La masa de agua que se desplaza se ha estimado entre 15 y 20 millones de metros cúbicos por segundo.

– Tiene movimientos verticales, con ascensiones de aguas desde grandes profundidades en las proximidades de la costa.

– Cerca de la superficie, la acumulación de elementos nutrientes es muy elevada.

– Su producción biológica es muy grande.

Investigaciones científicas en la corriente de Humboldt

La corriente de Humboldt fue conocida por los españoles desde su llegada a tierras de Perú y Chile, pero no fue hasta comienzos del siglo XIX cuando Alexander von Humboldt tomó algunas muestras de la temperatura de sus aguas y determinó que se trataba de una corriente fría. Humboldt formuló la hipótesis de que era una corriente proveniente de la Antártica.

Posteriormente Bouganville, Dinglake y otros marinos determinaron que la temperatura no aumentaba hacia el ecuador, por lo que convinieron en que se producían ascensiones de aguas profundas frías causadas por el efecto de desplazamiento de las aguas superficiales introducido por los vientos alisios del sudeste.

El primer estudio científico sistemático fue el de Schott (1931). Siguieron luego diversas campañas oceanográficas, siendo la más notable la expedición de Shellback llevada a cabo en 1952.