La abolición de la esclavitud

La abolición de la esclavitud

julio 2019 1 Por Huellas

Los antecedentes de la abolición de la esclavitud se encuentran en el gobierno de José Miguel Carrera en 1811, cuando el Primer Congreso Nacional promulgó, por iniciativa de Manuel de Salas, la ley de libertad de vientre.

Esta ley declaró la libertad para todos los hijos de los esclavos que nacieran con posterioridad a su promulgación. Como la citada ley también señalaba la libertad de los esclavos en tránsito que permanecieran en el país por más de seis meses, así como la prohibición de traer nuevos esclavos, se concluía que la institución de la esclavitud desaparecería paulatinamente con el paso de los años.

Doce años después, José Miguel Infante, quien estaba inicialmente de acuerdo con la solución gradual de la esclavitud, presentó al Senado un proyecto de ley que decretaba la abolición absoluta de la esclavitud. Su proyecto fue aprobado por unanimidad por el Senado el 23 de junio de 1823. De esta manera, Chile se convirtió en uno de los primeros países del mundo que eliminó la esclavitud en todos sus aspectos. Sin embargo, no fue fácil para Infante lograr este éxito, pues a Mariano Egaña (ministro del Interior y RR.EE.), aunque estaba en contra de la esclavitud por principio, le preocupaba la situación de indefensión en que quedarían los numerosos esclavos viejos o enfermos, ya que serían abandonados por sus expropietarios y liberados a su suerte.

Por otra parte, señalaba que la citada ley era contraria al derecho de propiedad y que, de ser aprobada, debía buscarse una indemnización para los dueños de esclavos. La ley ya aprobada fue complementada con un reglamento aditivo que beneficiaba a los esclavos, obligando a los patrones a mantenerlos mientras conseguían nuevos trabajos. En realidad, el paso a la libertad fue tranquilo y sin traumas ni problemas, pues la gran mayoría de los pocos esclavos que quedaban en el país para aquella época, eran empleados domésticos afiliados al sistema familiar de sus dueños. De enorme valor humanitario, la abolición no era, sin embargo, un asunto de gran urgencia para el Gobierno. Cabe mencionar que en Chile no existía una enorme masa de esclavos negros, debido al elevado valor con que éstos eran vendidos en el país.