Eloísa Díaz y Ernestina Pérez

Eloísa Díaz y Ernestina Pérez

enero 2019 0 Por Huellas

La primera mujer en titularse de médico cirujano en Chile y América Latina fue Eloísa Díaz Insunza. Nació en Santiago en 1866 y murió en el hospital San Vicente de Paul en la misma ciudad, en 1950. Realizó sus estudios en el colegio dirigido por Dolores Cabrera y pasó luego al liceo de Isabel Le Brun.

En 1877 ocurrió un hecho que sería fundamental para su futuro: el ministro Miguel Luis Amunátegui firmó el decreto que autorizaba el ingreso de las mujeres a la universidad para cursar estudios superiores, a éste se le conoce como “el decreto Amunátegui”.

Así, en 1881 postuló a la Escuela de Medicina, se graduó en 1886 y recibió el título en enero de 1887. Se sabe que sus estudios no fueron fáciles debido, en parte, por ser la única mujer que incluso debía ser acompañada por su madre las clases para evitar los malos comentarios.

Se especializó en ginecología, pero eso no fue impedimento para que se interesara en otros temas, sobre todo relacionados con la higiene escolar, tema sobre el que dictaba clases en la Escuela de Preceptores del Sur. En 1910, durante el Congreso Científico Internacional de Medicina e Higiene le fue entregado el título de “Mujer Ilustre de América”. 

En 1911, fue la directora del recién creado Servicio Médico Escolar de Chile, desde donde promovió interesantes iniciativas como el desayuno escolar obligatorio, campañas de vacunación masivas y la lucha contra enfermedades en los niños, como la tuberculosis o el raquitismo. Falleció a los 84 años.

Ernestina Pérez Barahona fue la segunda mujer en recibir el título de médico, pocos días después de Eloísa Díaz, de quien fue compañera desde el liceo de Isabel Le Brun de Pinochet. Normalmente pasa desapercibida al ser la segunda, pero su historia no es menos destacable…

Nació en Valparaíso en 1865. Luego de la universidad cursó estudios en Alemania e incluso editó un manual de ginecología en ese país. En 1891 regresó a Chile trabajando en el hospital San Borja, pero no dejó de viajar al extranjero para perfeccionarse en temas como el alcoholismo y enfermedades de transmisión sexual.

La doctora Pérez también participó en varias organizaciones femeninas profesionales, como la Asociación de Mujeres Universitarias, el Consejo Nacional de Mujeres de Chile y la Agrupación Médica Femenina. Esta última organización inauguró, en 1950, un consultorio para el diagnóstico precoz del cáncer, que fue bautizado con su nombre. Falleció en 1954.