El nacimiento de la televisión chilena

El nacimiento de la televisión chilena

febrero 2019 0 Por Huellas

Parece haber consenso en que existen tres momentos históricos claves en el desarrollo de la televisión en Chile: el primero, entre 1959 y 1964, corresponde a la formación del sistema televisivo nacional; el segundo, entre 1965 y 1973, corresponde a la aparición de nuevos canales, cuyos contenidos de carácter cultural y comercial afrontaron los dos proyectos de la época (el democratacristiano y el de la Unidad Popular); y el tercero, a partir de 1973, corresponde a la aparición de conceptos como rating y people meter, además de la televisión por cable y la televisión vía satélite, que se han convertido en nuevos hitos de la pantalla chica. Quizás habría que agregar un cuarto momento: desde 2009 la televisión digital.

La etapa experimental y universitaria

Esta etapa de la televisión (1959-1964) pertenece a las universidades y es eminentemente experimental, tanto en términos tecnológicos como en la capacidad de producción y de creación de mensajes audiovisuales. Los primeros años no fueron significativos en la dimensión comunicativa de la televisión: las horas de programación eran muy pocas y la audiencia no superaba los cinco mil receptores.

La historia de cada uno de los canales de televisión muestra su vinculación con las entidades universitarias y/o el momento político de su aparición y desarrollo. Este es el caso del Canal 4 de la Universidad Católica de Valparaíso (UCV), pionero de la televisión chilena, que en 1957 realizó su primera transmisión inalámbrica y el 22 de agosto de 1959 inauguró su estación, por aquel entonces Canal 8 UCV.

El proyecto surgió de las dos únicas personas de la UCV que habían visto televisión: el reverendo Jorge González Förster, rector de la casa y Carlos Meléndez, director de la Escuela de Electrónica. La gestación de Canal 8 UCV se remonta a 1952, fecha en la que Meléndez, apoyado por la Universidad Católica de Valparaíso y becado por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), viajó a la Universidad de Florida a proseguir sus estudios de ingeniería electrónica. La beca tenía dos objetivos: su perfeccionamiento con el fin de participar en la escuela, y estudiar en Estados Unidos la posibilidad de crear la televisión en Valparaíso.

El descubrimiento del ingeniero Meléndez

En Florida, Meléndez encontró que los complejos equipos disponibles en el mercado eran sumamente costosos para el presupuesto de la universidad. Sin embargo, en 1954 apareció una cámara revolucionaria. De circuito cerrado, el tubo VIDICON, además de otras ventajas, reducía el costo. Éste fue el equipo escogido. Meléndez regresó a Chile en 1955, y en 1956 se realizó la importación de los equipos. El mismo año nació la escuela de electrónica bajo la dirección de Carlos Meléndez, y fue en esta escuela donde él, en colaboración con Amadeo Pascual, Erwin Lauer y algunos alumnos, realizó la investigación que finalmente culminó en la creación de la estación de televisión.

El equipo de televisión industrial de circuito cerrado llegó a Valparaíso en octubre de 1956. Tuvo un costo de dos mil dólares y consistía en una pequeña cámara, un equipo de control y un receptor. El 22 de noviembre del mismo año se realizó una conferencia de prensa en el salón de actos de la universidad, en la cual se efectuó la primera demostración práctica de la televisión en circuito cerrado.

En 1957 comenzaron los experimentos para amplificar señales y potencia, con el fin de lograr una transmisión inalámbrica. Se trataba de señales privadas enviadas al diario La Unión. El 5 de octubre se efectuó la primera transmisión pública inalámbrica, con un transmisor de 5 vatios. Según los diarios de la época, la señal tuvo un alcance de un kilómetro de distancia.

Esta transmisión marcó, de algún modo, el final de la etapa, ya que, tras el éxito obtenido, se procedió a delinear planes más ambiciosos. La estación de televisión era compleja y se tardaron otros dos años en la construcción del equipo.

La Escuela de Mecánica participó en la construcción de la antena emisora. Con una altura de 25 m, fue colocada en la Casa Central de la UCV. En esa época había unos cien o doscientos receptores privados en Valparaíso, cuyos propietarios eran, fundamentalmente, marinos que los habían adquirido en sus viajes.

La labor de Canal 8

En esta etapa experimental destaca asimismo Sergei Melville, quien se ocupó de la programación del canal y estuvo a cargo de los programas de producción y administración.

La investigación, iniciada en 1956, culminó el 22 de agosto de 1959, con la inauguración de la Estación de Televisión Educacional UCV Televisión, Canal 8. Dado el escaso número de receptores, la universidad instaló aparatos en los diarios La Unión y El Mercurio, en tres centros educativos, en la sede de la Confederación Marítima de Chile, en el Palacio de Bellas Artes, en la cárcel y en algunas casas comerciales del puerto.

La labor de Canal 8 fue formativa. Y lo confirman su primer programa en vivo, “El hombre ante el universo”, un espacio de cosmografía creado por el profesor Wadim Praus. A nivel financiero, el canal dependía de la universidad. El rector intentó obtener una subvención pública del entonces presidente Jorge Alessandri, pero fracasó. Sin embargo, al principio los gastos de Canal 8 fueron mínimos, porque la mayoría del personal pertenecía a la universidad.

En el ámbito administrativo, la vinculación con la universidad se estableció directamente entre el director del canal y el rector, aunque las decisiones de importancia debían ser aprobadas por el consejo superior.