Batalla de Chacabuco

Batalla de Chacabuco

marzo 2019 1 Por Huellas

Durante un poco más de 2 años (fines de 1814 y comienzos de 1817), Chile estuvo nuevamente bajo dominio español en lo que se conoce como Reconquista Española, bajo los gobiernos de Mariano Osorio y Francisco Marcó del Pont. Este último muy odiado por los criollos por haber sido quien inició la represión más dura a todo lo que oliera a Libertad. Así, el famoso Ejército Libertador de Los Andes agrupado en Argentina inició su marcha hacia Chile en enero de 1817.

La primera acción bélica de este Ejército fue la Batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817 y marcó el fin de la Reconquista Española. El combate se desarrolló en la hacienda de Chacabuco, unos 100 km al norte de Santiago. El destacamento realista que tomó parte en la batalla estaba constituido por 1400 hombres bajo las órdenes del general Rafael Maroto Ysems, designado por Marcó del Pont. Por su parte, los patriotas, al mando de Bernardo O’Higgins, sumaban unos 1500. El Ejército Libertador contaba, además, con una segunda columna de unos 2000 hombres al mando de Miguel Soler, que marchó hacia Santiago por los cerros del poniente, en lo que hoy se conoce como Cuesta Chacabuco y por lo tanto solo pudo incorporarse al final de la batalla.

Luego de un duro comienzo, más o menos al mediodía de ese 12 de febrero, que hizo temer que el desenlace del combate fuera a favor de los españoles, los patriotas realizaron una carga de bayonetas de la infantería sin mucho éxito y luego de reorganizarse hicieron una nueva carga en momentos en que llegaba la segunda columna del Ejército Libertador, dando el tiro de gracia a los realistas. La batalla duró cerca de 2 horas y provocó muchas bajas a las tropas del Rey y la desbandada del resto de éstas.

Después de esta batalla, el Ejército de los Andes tomó el control de Santiago.

El significado de Chacabuco repercutió tanto en América del Sur como fuera de ella… Chile recuperó la Independencia que, menos de tres años antes había perdido en el desastre de Rancagua, y se allanó el camino para el resto del plan de liberación concebido por José de San Martín a fin de aislar el poder realista en Perú para su derrota final.