Arturo Prat Chacón

Arturo Prat Chacón

abril 2019 0 Por Huellas

Hijo de don Pedro Agustín Prat Barril y de doña María Luz Rosario Chacón y Barrios, nació el 3 de abril de 1848 en la Hacienda San Agustín de Puñual, una propiedad rural de su abuelo materno, cerca de Ninhue (Región del Biobío).

Por enfermedad de don Agustín, la familia se trasladó a Santiago, instalándose en la antigua Nueva San Diego, hoy llamada Arturo Prat, en memoria de su ilustre vecino. En esa misma calle se inaugura en 1856 una escuelita a la que de inmediato ingresa el niño Arturo.

Después de un par de años en esa escuela, el 28 de agosto de 1858, se incorpora a la Escuela Naval de Valparaíso. Ya por entonces su padre padecía parálisis, por lo que le sirvió de apoderado su tío Jacinto Chacón, quien a su vez era “padre político” de Luis Uribe, otro futuro héroe de Iquique, con quien llegaron a clases el mismo día (también Carlos Condell era alumno de la Escuela).

Si el primer año no fue fácil para este niño enfermizo y retraído, en el segundo logró actuaciones destacadas en diversos buques y ya en el tercero obtuvo el primer lugar y el grado de guardiamarina sin examen (Julio de 1861). Ese mismo mes, en 1864, alcanzaba a marino examinado y al año siguiente, 28 de noviembre, era nombrado teniente segundo.

Desde el 9 de diciembre de 1872 Prat se encuentra embarcado en la Esmeralda, donde funciona la Escuela Naval. Allí recibe el 12 de febrero de 1873 los despachos de Capitán de corbeta. Dentro de la marina sus méritos lo llevaron a desempeñarse, pese a su juventud, en cargos tan importantes como subdirector y director subrogante de la Escuela Naval.

Ya en 1870, aprovechando un permiso institucional, rinde exámenes en el Instituto Nacional y el aprobado como bachiller, tras lo cual inicia estudios de Derecho. Entretanto, el 5 de mayo de 1873 contrae matrimonio con doña Carmela Carvajal Briones, quien fuera la abnegada compañera de su vida. Él tenía 25 años y ella 21.

Sus numerosas actividades no le impidieron encontrar tiempo para entregarlo a su comunidad, haciendo clases en una escuela nocturna para obreros “Benjamin Franklin”, de Valparaíso. Así llega el día 31 de julio de 1876, en que rinde examen y recibe el título de abogado con aprobación unánime de la comisión examinadora. Su memoria para optar al título fue un estudio titulado “Observaciones a la lei electoral vijente” y puedes leerla.

Prat demostraba igual destreza en el uso de la espada que en el uso de la palabra, lo que prueban sus alegatos y discursos, como el pronunciado en los funerales de Manuel Blanco Encalada (1876) y Roberto Simpson (1877). Así, no es raro que en el día de su muerte hiciera gala de ambas, en su fervorosa arenga y su heroico abordaje.

Extracto de la arenga

¡Muchachos: la contienda es desigual, pero ánimo y valor.
Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo
y espero que no sea ésta la ocasión de hacerlo!

Arturo Prat, mayo de 1879

El chileno ejemplar que ese 21 de mayo de 1879 moría en la cubierta del Huáscar era un joven de solo 31 años consagrados a la patria, no como una abstracción, sino a los hombres, la familia, la comunidad y la historia que la forman y le dan sentido.

En su cartera se halló ese día un retrato de su esposa. Ella le había pedido más de una vez retirarse de la Armada y ejercer su profesión de abogado. Justificando su negativa, él respondía: “… los honores ni la gloria me arrastran, pero creo que puedo servir a mi patria” en ambas esferas. Y esa vocación de servicio le dio honor y lo arrastró a la gloria.