[004] Villa y glaciar O’Higgins

En donde termina la Carretera Austral, se acaban los pueblos y comienza el Campo de Hielo Sur… ¡Ahí vamos Villa O’Higgins!


Este viaje, en que venimos desde el Sur, no es posible hacerlo en forma lineal como se podría suponer… Hay un lugar que es una gran masa de hielos milenarios que, prácticamente, divide Chile en dos: el Campo de Hielo Sur. Para llegar aquí debimos «dar un salto» al Norte y cambiar la dirección del viaje, jajaja, pues ahora iremos desde cerca de Caleta Tortel hasta el fin de la Carretera Austral por el sur. Los paisajes son impresionantes si nunca has estado acá y, definitivamente, dignos de repetírselos una y otra vez. ¡Ahí vamos Villa O’Higgins!

Nos abastecimos bien de combustible en Cochrane por si no algo fallara en el camino o extendiéramos más el viaje antes de llegar a los pueblos, aunque es posible conseguir combustible en Caleta Tortel y en Villa O’Higgins. Pero no nos saltemos tanto en el camino. Vamos en orden.

Salimos de la maravillosa ciudad de Cochrane por la Carretera Austral (Ruta 7, en los mapas), disfrutando los paisajes, los vaivenes del camino entre cerros y lagunas. En el km 95 está el letrero que nos indica si queremos desviarnos a Tortel o seguir hacia Caleta Yungay, que es donde debemos tomar la barcaza para continuar la ruta. Iniciamos una empinada subida que nos invita a tener cuidado en una zona de curvas casi sin parar por los próximos 30 kilómetros. No te asustes, en muy lindo. Se nota un poco más frío el ambiente…

Río Bravo [Villa y Glaciar O'Higgins]

Desde Puerto Yungay, la barcaza nos lleva hasta Río Bravo cruzando el fiordo Mitchell (que es donde desemboca el río Año Nuevo). Luego del desembarco, entramos en «tierra derecha» para llegar a O’Higgins y el final de la Carretera Austral, unos 100 km más adelante. Un territorio que pareciera inhóspito, pero que varias personas han transformado en su hogar.

El Campo de Hielo Sur es una gran zona de hielos continentales. En extensión, es la tercera del mundo (luego de la Antártica y Groenlandia) ocupando unos 16.800 km², de los cuales 2.600 pertenecen a Argentina y 14.200 a Chile.

El último pueblo en el camino

Y bueno, llegamos a Villa O’Higgins. Su letrero de bienvenida nos recibe, muchas almas no circulan por las calles. Cada vez lo encuentro más bonito y con temperatura más fría. Pasaremos por algún almacén a abastecer y cubrir el hambre, jajaja. Aquí todavía no todas las puertas de las casas están cerradas con llave, algunas aún conservan el cordelito o alambre para abrirlas de un tirón. Eso ya no pasa en las ciudades, sería algo impensable. Esta vez nos instalamos en la última calle del pueblo, por el sur, frente a la policía y militares; a pocos metros del Cerro Santiago y de la plaza, pues todo está cerca, porque es pequeño. La gente llegó a vivir a esta zona a comienzos del siglo XX, pero como pueblo oficial O’Higgins existe desde 1966.

El cerro Santiago lo nombré al pasar, es parte del Parque Glaciar Mosco y tiene varios senderos que nos entregan maravillosas vistas del pueblo y sus alrededores: hielos, ríos, lagos, bosques, etc. Si te quieres «perder sin perderte» disfrutando la zona, puedes pedir información en la oficina de turismo. Si vas con poco tiempo, ojalá hayas hecho reservas para navegar por lago O’Higgins, hay un par de empresas que hacen el recorrido por este lago, el más profundo de América. No te apures en recorrer… deja cosas para el próximo viaje, pues aquí en la Patagonia «quien se apura pierde el tiempo». Esta zona tiene sus propios ritmos.

Unos metros antes del final de la Carretera Austral, se encuentra una plaza-mirador inaugurada hace unos años y que permite mirar el glaciar Mosco. Aquí , la última vez hicimos un simple picnic esperando el atardecer con sus rojos colores y el viento interminable. Hermoso. Bueno, avancemos… Uno de los ritos que los turistas hacen por acá es llegar al final de la Carretera Austral y tomarse una foto o selfie con la evidencia de este logro «desbloqueado». Ahí están LOS letreros que lo indican, pues ahora hay dos, jajaja, y el lugar es Puerto Bahamondes. («Tuve» que poner la estrella de Huellas, para que creyeran que de verdad estuvimos ahí).

Fin de la Carretera Austral [Villa y Glaciar O'Higgins]

Fin de la Carretera Austral [Villa y Glaciar O'Higgins]

En el lago, camino al glaciar

Si reservaste, podrás embarcarte y llegar a la localidad de Candelario Mancilla bordeando la frontera [invisible] que está sobre el lago. Ahí puedes bajar y hacer trekking hacia El Chaltén, en Argentina o seguir hacia el glaciar O’Higgins. A estas alturas, Villa O’Higgins y el mismo final de la carretera ya nos quedan al norte, y lejos… Seguimos la aventura por el lago, nos encontramos con un brazo de los ríos que llegan aquí y la nave empieza un enloquecedor sube y baja, se llega a perder el horizonte, algunos se marean, etc. ¡Todo es inolvidable!

Ya, luego de algunas horas llegamos frente al imponente glaciar, también llamado Ventisquero Grande. Con sus más de 3 km de ancho y 80 m de altura, otro rito nos espera: Tomar whisky con «hielos milenarios» (?), y los niños, pues jugo de piña con esos hielos. Para mí, esta debería ser la parte silenciosa del viaje y maravillarse de la Naturaleza que tenemos, a veces no tan cerca… o que, simplemente, no vemos. A casi 1750 km de distancia (lineal) de Santiago, y muuuchos más por los caminos, esta parte del viaje llega a su fin. Y debemos volver a Villa O’Higgins.

Recorrer las calles del pueblo tiene su gracia, pasar por la plaza que homenajea a LA MUJER PIONERA, en un país donde casi todo es masculino, es bonito. Sentir el frío por estar rodeado de hielos eternos y volver al almacén a reabastecerse, también es bonito. Alojamientos hay diversidad para elegir, eso sí, insisto, dejar listos esos detalles con anticipación.

Si tienes más días para recorrer, se puede ir hasta el lago Christie al norte de Villa O’Higgins, luego trekkings hacia los lagos Riñón, Guitarra o Alegre, por el lado chileno. Es lejos, muy lejos, pero muy hermoso. No olvides que «la civilización» queda cada vez más lejos así es que hay que ir con cuidado y avisar.

Y así, cruzando una interminable lista de lagos y ríos llegamos a Río Bravo a esperar nuestro turno para abordar la barcaza, zarpar y cruzar el fiordo Mitchell hasta Puerto Yungay y el camino hacia Cochrane. Pero ese aún no es el destino, porque giraremos a la izquierda, donde se encuentra el próximo objetivo: Caleta Tortel

Los sonidos musicales fueron una gran compañía, desde los clásicos hasta lo actual. Esta vez, destaco a Katy Perry y Nicki Minaj con «Swish Swish», nada en especial más que sonó justo donde había una cascada al lado del camino y lo recuerdo, jajaja.

KATY PERRY ft. NICKI MINAJ – SWISH SWISH

Atardecer en Lago O'Higgins [Villa y Glaciar O'Higgins]

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